A cenar, que son dos días

No quiero acabar de creérmelo, porque siempre he sido un escéptico. No creo en los ovnis, ni en la astrología, ni soy supersticioso. Sin embargo, a fuerza de equivocarme, he llegado a la conclusión de que tengo algún tipo de poder. Podríamos llamarlo "premonición inversa": el poder paranormal de predecir erróneamente si algo tendrá o no éxito en el futuro. Sin duda, el momento en el que con mayor fuerza sentí este poder fue en la feria E3, en Los Ángeles, hace mil años. Nintendo presentó un videojuego protagonizado por unos bichillos extraños de colores llamados "Pokemon". La gente de Nintendo confiaba ciegamente en ellos, estaban convencidos de que iba a ser un bombazo. Yo asentía, cómplice... pero por dentro estaba convencido de que se quedarían en nada. Un jueguecillo simpático del montón.

Bueno, pues algo parecido me ha pasado al terminar el verano y volver a encontrar en televisión "Ven a cenar conmigo". Un extraño programita al que le había dado tres semanas de vida, y que de manera inexplicable encontró su hueco en la programación con una audiencia más que aceptable. Los comentarios que he leído en internés demuestran que el programa provoca verdadero interés, aunque (¿o debería decir "porque"?) es una combinación de programa de cocina y reality muy de andar por casa...

El caso es que, en su lanzamiento, Antena 3 quiso dejar muy claro qué tipo de espacio era "Ven a cenar conmigo". Para ello emitió la semana del estreno un par de microespacios en radio, donde se explicaba de qué iba el programa. Y ahí es donde entro yo.

Haz click para escuchar la cosa.

Parece una tontería, pero tuve que ir un segundo día para repetir la grabación y dar con el tono adecuado. Posteriormente descubrí que una parte importante del programa es la voz en off que va narrando lo que sucede. El problema es que, en ese momento, no fueron capaces de darme más indicaciones que "que no suene tanto a radio, por favor". No deja de ser una anotación paradójica para un locutor, cuando está grabando un microespacio que sabe que va a ser emitido en radio. Pero bueno, de todo se aprende, no?

Viajes - Cinco cosas que deberías saber sobre Japón

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¿Tienes pensado viajar a Japón por primera vez? ¿Te están mareando los millones de comentarios que encuentras en internés? ¿Empiezan a acojonarte? Tranqui, aquí va una primera entrega de comentarios no-apocalípticos sobre lo que te puedes encontrar allí.

1.- SÍ, comen otras cosas además de sushi.

No te asustes, se puede sobrevivir perfectamente sin necesidad de comer carne o pescado crudo. Lo que sí debes aceptar es que comerás arroz hasta que te salga por las orejas. Como en cualquier otra parte del mundo, si vas con dinero podrás comer cualquier cosa. Si vas en plan barato... bueno, hay infinidad de restaurantes en los que puedes pedir todo tipo de sopas, tortillas, rebozados... y por supuesto, hamburguesas, pizzas y pasta. Y si se te da mal comer con palillos, no pasa nada, suelen tener cuchillos y tenedores. ¡Pero son más aburridos!

2.- NO, no hablan mucho inglés.

Pero oye, para eso están los gestos, no? En los hoteles suelen chapurrear inglés, y si tienes suerte puedes encontrarte con algún estudiante de español que se atreva a entablar conversación. Que nadie te engañe, las principales ciudades están repletas de carteles en alfabeto latino. Y los mapas. Y las estaciones de metro. El verdadero problema a la hora de comunicarse está en la diferente forma de ser/pensar entre los japoneses y los occidentales (especialmente los españoles, que también somos muy nuestros).

Un ejemplo: Interior, noche. Hotel. Volvemos hechos polvo tras un día de patearnos templos. Esa mañana olvidamos quitar el cartelito de "no molestar" y no han hecho la habitación, ni tenemos sábanas limpias. Pedimos toallas en recepción: "We need clean towels, please". ¿TOWELS? Revuelo, confusión. Miradas de incomprensión. Llaman a un supervisor, que llama a otro, que nos mira indefenso. En ingles, en español, por señas, les explico que necesito toallas.

No es que no entendieran la palabra "towels", simplemente (según su forma de pensar) era imposible que estuviera pidiendo toallas a media noche, así que DEBÍA ESTAR PIDIENDO OTRA COSA. Y claro, no se imaginaban qué podía ser.

3.- SÍ, son super-formales. Y limpitos. Y silenciosos.

Olvídate de cruzar una calle si no es por el paso de cebra. ¿Qué es eso de esperar al Metro a mogollón, sin guardar cola? Los japoneses han construido un mundo en el que todo tiene su forma correcta de fucionar. Y claro, llegamos los españoles y les volvemos medio locos.

Un ejemplo: Interior, día. El mismo hotel del ejemplo anterior. Pregunto si hay Metro hasta un parque en las afueras de la ciudad. La recepcionista no responde, va a buscar una guía del Metro ENORME y empieza a buscar. Me enumera los distintos horarios a los que pasa, a partir de ese momento. "No gracias, sólo quería saber si hay estación". La misma mirada de incomprensión y alarma que en el ejemplo anterior. En este caso, el cortocircuito mental se produjo porque... ¿cómo iba a ir yo al Metro sin saber a qué hora pasaba? (pasaba cada cinco minutos, más o menos) ¿acaso me iba a presentar allí y esperar a que pasara uno? ¿Iba a IMPROVISAR?

Si fumas, verás que las calles están repletas de carteles prohibiéndolo. De hecho, en algunos barrios de Tokyo vi a policias anti-tabaco, mirando a su alrededor en busca de alguien con una colilla en la mano. De ser así, le paraban y le apagaban el cigarro. De todas formas, en las aceras, cada cuatro calles o así hay ceniceros donde se reúnen los fumadores, ansiosos. Se paran, encienden, chupan, apagan y siguen caminando.

Tampoco les gusta mucho el ruido. En Tokyo se hace raro escuchar el claxon de un coche. La gente teclea como loca en sus móviles, pero es rarísimo ver a alguien hablando por teléfono y NUNCA hablará tan alto como para que puedas escuchar su conversación. Igual que en España, verdad?

4.- NO, Japón no es un país caro (para el turista).

Todos sabemos que las ciudades japonesas llevan años liderando las clasificaciones de "la ciudad más cara del mundo", pero lo cierto es que es un país que permite comer, viajarse y divertirse por un precio muy accesible. Pondré sólo dos ejemplos demoledores: si te quieres alojar en el corazón de Tokyo o Kyoto puedes encontrar hoteles por 80 euros/noche (dos personas). Y si vas a ryokanes (albergues tradicionales) la noche te puede salir por la mitad de ese precio.

¿Que si comer es caro?... puede serlo. Si vas en plan pijo, puedes comer carne riquísima y cuando te quieras dar cuenta te habrán pasado una factura de 50 euros, pero un restaurante normalillo en el que te pongan un plato, arroz y bebida te puede salir por 6-8 euros. Y esto es lo habitual, no tendrás que buscar mucho.

5.- SÍ, son unos frikis.

Desde el momento en el que bajes del avión, tus ojos se abrirán como platos. La forma de vestir de las adolescentes, las extravagantes luces de las fachadas, las tiendas de muñequitos y tecnología chorra, la pasión por el manga... y lo peor es que NO PUEDES EVITAR RENDIRTE A SU FRIKISMO.

La Edad de Oro del Soft Español - ¡El programa completo!

Cansado de que falte a mi promesa de postear regularmente trozos de "La Edad de Oro del Soft Español", un amable e impaciente internauta ha colgado el programa completo para vuestro disfrute y/o sufrimiento eterno. En entradas anteriores he intentado contextualizar un poco el vídeo, básicamente para excusarme por todos los errores que ahora le veo.

Para los que no sepáis de qué diantres estoy hablando, se trata de un programa especial emitido en Canal C: en el año 1999. Más de una hora de videojuegos y entrevistas dedicada a una época en la que la producción nacional de videojuegos (sí, sí, española) competía en las estanterías con los juegos extranjeros. Y muchas veces, ganaban.

Han pasado los años, y la verdad es que ahora parece todo bastante anecdótico. ¿Eran esos videojuegos obras maestras? Pues la mayoría, no. Muchos de ellos ni siquiera eran buenos juegos. Qué coño, algunos no eran ni divertidos... pero la nostalgia nos sigue haciendo recordarlos con una sonrisa en la boca. Los más jóvenes, que no han jugado con un Spectrum, Amstrad, Commodore o MSX, jamás le dedicarían ni cinco minutos a ninguno de ellos. Y no les culpo.

Odio los videojuegos (II): churras y merinas

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Fragmentos traducidos del artículo publicado por James Slack en el periódico Daily Mail (12 de mayo de 2008).

El número de delitos cometidos por chicas aumenta un 25% EN SÓLO 3 AÑOS.

Las bandas femeninas son un fenómeno en alza, especialmente en grandes ciudades. Un estudio oficial muestra que entre los años 2003 y 2006 el número de delitos cometidos por chicas (de entre 10 y 17 años) aumentaron de 47.000 a 59.000.

Estas cifras coinciden con el alarmante estudio desvelado por el diputado conservador David Ruffley, en el que se denuncia el fracaso a la hora de impedir la venta de videojuegos violentos a niños.

A pesar del auge de juegos con contenidos para mayores de 18 años, ni una sola persona ha sido amonestada por suministrar videojuegos y películas en DVD a menores de edad.

David Ruffley, portavoz del Partido Conservador, dijo: "Vender videojuegos violentos para mayores de 18 años, como Gran Theft Auto IV, a niños menores de edad se vuelve probable cuando los vendedores no temen ser atrapados, como demuestran mis datos".

James Slack escribe con frecuencia en el diario británico Daily Mail. Sus textos suelen tratar con delicadeza temas de contenido social controvertido. Algunos de los títulos de sus artículos son Dos millones de inmigrantes ocupan uno de cada 14 puestos de trabajo en Gran Bretaña, Inglaterra, a punto de convertirse en el país con mayor inmigración de Europa o ¿Cuántos más inmigrantes caben en Gran Bretaña?