¿Tienes pensado viajar a Japón por primera vez? ¿Te están mareando los millones de comentarios que encuentras en internés? ¿Empiezan a acojonarte? Tranqui, aquí va una primera entrega de comentarios no-apocalípticos sobre lo que te puedes encontrar allí.
1.- SÍ, comen otras cosas además de sushi.
No te asustes, se puede sobrevivir perfectamente sin necesidad de comer carne o pescado crudo. Lo que sí debes aceptar es que comerás arroz hasta que te salga por las orejas. Como en cualquier otra parte del mundo, si vas con dinero podrás comer cualquier cosa. Si vas en plan barato... bueno, hay infinidad de restaurantes en los que puedes pedir todo tipo de sopas, tortillas, rebozados... y por supuesto, hamburguesas, pizzas y pasta. Y si se te da mal comer con palillos, no pasa nada, suelen tener cuchillos y tenedores. ¡Pero son más aburridos!

2.- NO, no hablan mucho inglés.
Pero oye, para eso están los gestos, no? En los hoteles suelen chapurrear inglés, y si tienes suerte puedes encontrarte con algún estudiante de español que se atreva a entablar conversación. Que nadie te engañe, las principales ciudades están repletas de carteles en alfabeto latino. Y los mapas. Y las estaciones de metro. El verdadero problema a la hora de comunicarse está en la diferente forma de ser/pensar entre los japoneses y los occidentales (especialmente los españoles, que también somos muy nuestros).
Un ejemplo: Interior, noche. Hotel. Volvemos hechos polvo tras un día de patearnos templos. Esa mañana olvidamos quitar el cartelito de "no molestar" y no han hecho la habitación, ni tenemos sábanas limpias. Pedimos toallas en recepción: "We need clean towels, please". ¿TOWELS? Revuelo, confusión. Miradas de incomprensión. Llaman a un supervisor, que llama a otro, que nos mira indefenso. En ingles, en español, por señas, les explico que necesito toallas.
No es que no entendieran la palabra "towels", simplemente (según su forma de pensar) era imposible que estuviera pidiendo toallas a media noche, así que DEBÍA ESTAR PIDIENDO OTRA COSA. Y claro, no se imaginaban qué podía ser.
3.- SÍ, son super-formales. Y limpitos. Y silenciosos.
Olvídate de cruzar una calle si no es por el paso de cebra. ¿Qué es eso de esperar al Metro a mogollón, sin guardar cola? Los japoneses han construido un mundo en el que todo tiene su forma correcta de fucionar. Y claro, llegamos los españoles y les volvemos medio locos.
Un ejemplo: Interior, día. El mismo hotel del ejemplo anterior. Pregunto si hay Metro hasta un parque en las afueras de la ciudad. La recepcionista no responde, va a buscar una guía del Metro ENORME y empieza a buscar. Me enumera los distintos horarios a los que pasa, a partir de ese momento. "No gracias, sólo quería saber si hay estación". La misma mirada de incomprensión y alarma que en el ejemplo anterior. En este caso, el cortocircuito mental se produjo porque... ¿cómo iba a ir yo al Metro sin saber a qué hora pasaba? (pasaba cada cinco minutos, más o menos) ¿acaso me iba a presentar allí y esperar a que pasara uno? ¿Iba a IMPROVISAR?
Si fumas, verás que las calles están repletas de carteles prohibiéndolo. De hecho, en algunos barrios de Tokyo vi a policias anti-tabaco, mirando a su alrededor en busca de alguien con una colilla en la mano. De ser así, le paraban y le apagaban el cigarro. De todas formas, en las aceras, cada cuatro calles o así hay ceniceros donde se reúnen los fumadores, ansiosos. Se paran, encienden, chupan, apagan y siguen caminando.
Tampoco les gusta mucho el ruido. En Tokyo se hace raro escuchar el claxon de un coche. La gente teclea como loca en sus móviles, pero es rarísimo ver a alguien hablando por teléfono y NUNCA hablará tan alto como para que puedas escuchar su conversación. Igual que en España, verdad?
4.- NO, Japón no es un país caro (para el turista).
Todos sabemos que las ciudades japonesas llevan años liderando las clasificaciones de "la ciudad más cara del mundo", pero lo cierto es que es un país que permite comer, viajarse y divertirse por un precio muy accesible. Pondré sólo dos ejemplos demoledores: si te quieres alojar en el corazón de Tokyo o Kyoto puedes encontrar hoteles por 80 euros/noche (dos personas). Y si vas a ryokanes (albergues tradicionales) la noche te puede salir por la mitad de ese precio.
¿Que si comer es caro?... puede serlo. Si vas en plan pijo, puedes comer carne riquísima y cuando te quieras dar cuenta te habrán pasado una factura de 50 euros, pero un restaurante normalillo en el que te pongan un plato, arroz y bebida te puede salir por 6-8 euros. Y esto es lo habitual, no tendrás que buscar mucho.
5.- SÍ, son unos frikis.
Desde el momento en el que bajes del avión, tus ojos se abrirán como platos. La forma de vestir de las adolescentes, las extravagantes luces de las fachadas, las tiendas de muñequitos y tecnología chorra, la pasión por el manga... y lo peor es que NO PUEDES EVITAR RENDIRTE A SU FRIKISMO.
